miércoles, 12 de diciembre de 2007

Un modelo de moción sobre la supresión del Impuesto de Sucesiones en CLM

AL PLENO DE LA CORPORACIÓN MUNICIPAL

El Grupo Municipal de Izquierda Unida, al amparo de lo dispuesto en los artículos 91.4 y 97.3 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, somete a la consideración del Pleno de la Corporación Local la presente MOCIÓN POR UNA POLÍTICA FISCAL MÁS JUSTA EN CASTILLA-LA MANCHA.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
La decisión impulsada por el Gobierno Regional y aprobada por unanimidad en las Cortes de Castilla-La Mancha de suprimir el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la Región a partir del 1 de enero de 2008, es un regalo especialmente a los poseedores de grandes fortunas, por el que se dejarán de ingresar en la hacienda pública un montante de unos 50 millones de euros cada año, debilitando el gasto social e incumpliendo lo recogido en el artículo 31 de la Constitución Española.
Asimismo, es un auténtico despropósito suprimir éste tipo de impuestos que graban al capital, en una Región que sigue entre los tres últimos puestos de España en la renta per capita, la segunda con más pobres del Estado y que es receptora de ayudas de la Unión Europea, como lo prueba el hecho de que el 12% del presupuesto regional se nutre de ayudas exteriores.
Con los 50 millones de euros que se dejarán de ingresar, se podría aumentar en un 80 por ciento el FORCOL a los Ayuntamientos, ya que estos están cada vez más "inmersos" en una crisis financiera y muchos tienen problemas a la hora de pagar el gasto corriente; o se podrían crear 15.000 plazas de guardería, 1.000 puestos de trabajo estables de cuidadores y 400 plazas de médicos para los Centros de Salud. Otro ejemplo comparativo sería, que con esos 50 millones de euros se podría construir cada año un hospital de 250 camas y es cuatro veces más dinero del que gasta el Gobierno regional en siniestralidad laboral; es casi el doble de lo que dedica a ayuda a domicilio; y cinco veces más que lo destinado a inmigración.
La decisión de suprimir el impuesto de sucesiones y donaciones, se produce al mismo ritmo que se ha ido afianzado lo que se ha denominado en los últimos tiempos “Nueva Economía o Neoliberalismo económico”, generalizándose una ofensiva por parte de las Comunidades Autónomas en contra de determinadas figuras tributarias, que propicia una batalla fiscal territorial entre Comunidades Autónomas, que destroza la unidad fiscal territorial del Estado y perjudica muy especialmente a las Comunidades de menor desarrollo económico y más empobrecidas. Este impuesto se configuró como uno de los impuestos más equitativos y justificables, ya que incide sobre una riqueza que el contribuyente adquiere de forma gratuita y tan sólo por derecho de nacimiento. Nada más justo que dar participación en esos bienes a toda la comunidad mediante un gravamen tributario.
No se puede pretender justificar la desaparición de este impuesto en la defensa de las pequeñas herencias entre padres e hijos, ya que las técnicas tributarias permiten situar el límite exento en el nivel que se desee y aplicar diferentes tarifas para los distintos grados de parentesco. Una cosa es eximir a los pequeños patrimonios familiares, incluyendo la propia vivienda, y otra muy distinta primar con muchos millones de euros a las grandes fortunas.
Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal de Izquierda Unida propone al Pleno de la Corporación Municipal la adopción de los siguientes acuerdos:
1. Instar al Gobierno de la Región a que impulse de forma inmediata la restitución del impuesto de Sucesiones y Donaciones en Castilla-La Mancha.
2. Requerir a los grupos Parlamentarios en las Cortes Regionales que reconsideren la supresión acordada del Impuesto de Sucesiones y Donaciones y adopten los acuerdos tendentes a su restitución.
3. Dar cuenta del acuerdo a los medios de comunicación social.
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